Memorias rojiblancas: La ficticia despedida

10/10/19. Aarón Martínez

La vida son despedidas. Personas que entran y salen de tu vida en un momento o en otro. Cambios. En el mundo del fútbol ocurre algo similar, con jugadores que se marchan del club dejando una huella imborrable u otros que simplemente juegan y marchan hacia otro equipo. Pero en este artículo vamos a hablar de un adiós que al final no se produjo. La ficticia despedida.

Nos situamos. Almería – Sevilla de la última jornada de liga de la temporada 2009/10. Una Unión Deportiva que no se jugaba nada contra la escuadra sevillista que peleaba por entrar en Champions League. Un partido que merece un artículo aparte por toda la emoción que se vivió, por lo goles, por el ambiente, por la grada visitante… No obstante, recordado por todos por el gol de Rodri en los segundos finales que metía a los andaluces en la mejor competición continental. Mientras, Mallorca lloraba.

En toda esa ebullición de felicidad de los hinchas hispalenses, Diego Alves daba una vuelta al ruedo al más puro estilo torero. La sensación generalizada es que se marchaba el mejor portero de la historia reciente del Almería. Todos estábamos impactados en el momento que el guardameta brasileño agradecía las tres temporadas que vistió de rojiblanco. La grada coreando su nombre y algunos saltando a abrazarle. Leyenda.

Sin embargo, su despedida se iba a posponer un año más. El objetivo de la entidad almeriense era sacar unos diez millones de euros por el arquero (su cláusula era de quince millones). Equipos como Milan o Juventus se interesaron en él, aunque no fructificó la cosa. Incluso se habló del Real Madrid para que Casillas tuviese competencia. El verano acabó con Diego Alves en la UD Almería y esa vuelta de despedida fue una anécdota más que una realidad.

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