Los «subecarros»

21/09/19. César Vargas / @_CesarVargas

Recuerdo cuando, en 2004, siendo yo un niño de 12 años, mi padre, que siempre había tenido el gusanillo de abonarse al Almería pero nunca había encontrado a nadie que se comprometiese a ver los 21 partidos del equipo rojiblanco con él, me propuso sacarnos el carnet. Por entonces, yo ya había hecho mis pinitos en la grada, en aquella famosa liguilla de ascenso a Segunda o yendo a partidos sueltos de la UDA de Casuco en el Juan Rojas. Le dije que sí, obviamente, y nos abonamos. ¿La excusa? Que estrenábamos un flamante (aunque frío) estadio. Desde entonces, y hasta hoy, ni una etapa de cinco años viviendo en Madrid ha hecho que dejase de obtener cada verano mi abono del Almería. Tres lustros se cumplen este curso.

El otro día asistimos, ensimismados, a una entrada histórica en el Mediterráneo, con más de 11.000 personas congregadas un martes a las siete de la tarde para ver un partido de la UDA. Estas semanas, además, estamos presenciando un notable incremento del número de abonados del club, llegando ya a los 10.000 fieles. Unas cifras significativas que, sin embargo, a algunos no les terminan de llenar.

Son varios los aficionados que tachan de ‘subecarros’ a aquellos que se suman a esta fiebre rojiblanca, argumentando que no estuvieron al lado del equipo en esta travesía por el desierto que fue la última etapa de Alfonso García en el club. Un pensamiento radical que, de llevarse a la práctica, haría imposible que cualquier entidad pudiera ver aumentada su masa social.

Yo, en su día, fui un ‘subecarros’ que se abonó por el nuevo estadio. Otros, lo fueron con el ascenso a Segunda. Los hay que se engancharon en la etapa de Unai Emery. Algunos, en la de Javi Gracia. Lo importante es que la mayoría estamos hoy aquí, formando una notable masa social y disfrutando del presente. Hace tiempo que dejé de juzgar a los aficionados por su antigüedad y lo hago por su fidelidad. Súbanse al carro todos los que puedan. Así se empieza esta locura. Así se crece como club.

One Response to Los «subecarros»

  1. Virginio dice:

    Esto es normal y sucede en casi todos los club, cuando el equipo de tu alma no da una ir al campo es como hacerce el arakiri, nuestros conpratiotas los cordobeses bajaron la temporada pasada, los últimos partidos daba pena ver el Arcángel y ver como la gente en el segundo tiempo se marchaba ante la impotencia de ver a su equipo undirse en el abismo.
    Lo que hace falta es que cada vez más ciudadanos se vayan sumando a esta locura y el campo se quede pequeño, es bueno para todos, por eso no es bueno ir contra la gente que se suma al éxito de de nuestro equipo, lejos de darnos celos como algo exclusivo de los fieles debemos alentar y animar a todos los ciudadanos de nuestra ciudad a ir al campo,no tiremos piedras contra nuestro propio tejado, todos son y deben ser bienvenidos. Aúpa Almería

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