La confirmación

31/12/2019. Javier Montoya

No hacer el Sacramento de la Confirmación fue una de mis primeras decisiones importantes como adolescente. En un ejercicio propio de adulto, tomé la dura elección de apartarme de las divertidas clases de catequesis que tenía ya desde el año anterior. Me iba a per-der otro de risas y travesuras con los compañeros y algunas excursiones pero también consagrarme en algo en que no creía. Para disgusto de mis padres pero orgullo propio, elegí mi camino apartado del tradicional sendero de fe.

Y en ese punto, poco más o menos, veía yo a nuestra UDA hasta mitad de año. El último había estado bien pero, no nos engañemos, estaba abocada a seguir una línea de fe en Alfonso García y su gestión de la que muchos ya nos habíamos apartado con motivos sobrados. Quizá él mismo necesitaba ese chispazo necesario para apagar la vela. También podemos llamarlo panoja o pasta gansa. El caso es que para el ex presidente rojiblanco y gran parte de la afición almeriense, ya bautizada y con la Primera Comunión hecha, llegaron importantes alternativas en el camino.

Para algunos es “el jeque”, figura que para estas personas llegó a ser tan querido como un padre a base de traer regalos en forma de fichajes y audis. Otros cuantos deben verlo como un mesías salvador, el último profeta. El giro de acontecimientos, con media temporada ya consumida, ha sido de lo más positivo. Ha venido a confirmar una trayectoria que una plantilla joven dirigida por Fran Fernández había comenzado a seguir con firmeza entre senderos de ilusión y optimismo renovado.

El orgullo perdido por defender un escudo se ha recuperado y parece que definitivamente. Y la confirmación es que, habiendo pasado en noviembre un inoportuno bache de juego y resultados, el equipo se mantiene en una esperanzadora segunda plaza, a pesar también de la derrota ante la Ponferradina en el último partido de 2019.

Lo que traiga 2020 debe ser la semilla de la confirmación de la llegada de unos años buenos. La venida de estrellas al estadio, locales y visitantes, se atisba a lo lejos. Brindemos por ello, que así sea y lo veamos con salud, dinero y en amor y compañía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *