Un peligro real

02/03/20. Raúl Piñeiro

El Almería de José María Gutiérrez no da pie con bola. Tiene dificultades para dar dos pases en condiciones, abusa del balón largo a un desaprovechado Darwin y en defensa ha mutado en un equipo endeble en el que hasta el propio Maras es la sombra del general que comandaba nuestra defensa a principios de temporada.

Empezamos el 2020 encadenando 3 victorias consecutivas que nos confirmaban como claros aspirantes al ascenso, pero, desde entonces, hemos jugado seis partidos, 18 puntos en juego, en los que hemos encadenado 2 empates y 4 derrotas.

A pesar de sumar solo 2 de los últimos 18 puntos, el Almería sigue siendo tercero, aunque tiene el ascenso directo a 5 puntos y el liderato a 8. Uno no puede más que cabrearse y frustrarse al comprobar que a poco que el equipo hubiera mantenido una regularidad y consistencia propia de un favorito al ascenso, este Almería no solo continuaría en posiciones de ascenso directo, pero incluso estaría como líder.

Por el contrario, los números del Almería son propios de un colista de la categoría. Gutiérrez no parece saber cómo levantar esto. Los jugadores son la sombra de lo que eran hace apenas unas semanas y la directiva tampoco parece saber cómo voltear la situación.

Entre medias, la afición sufre ante la apatía que transmite el equipo y empieza a recuperar sensaciones que creíamos olvidadas. Si hace poco más de un mes nadie dudaba que este equipo era capaz de subir directo, ahora mismo, quien más y quien menos mira de reojo los equipos que vienen por detrás ante el temor de que el playoff de ascenso esté en peligro.

Ya nos sucedió hace unas temporadas con Lucas Alcaraz y su sucesor Boquerón Esteban, quedándonos fuera. Unos cuantos años antes, un técnico muy querido por la afición, encadenó una serie muy larga de partidos sin ganar. Pasamos de estar en la parte alta de la tabla a acercarnos peligrosamente al descenso. A pesar de eso, nadie cuestionaba la actitud de los profesionales y el técnico, sino su aptitud, que no daba para más y la afición no quería el cese inevitable. La historia este año es bien distinta…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.