Un año menos

29/12/17. Javi Montoya

Uno más y uno menos. Los años pasan, la vida sigue igual. La UD Almería sigue siendo un quebradero de cabeza para todos los que estamos alrededor y no tiene pinta de cambiar a medio plazo. Es más, podemos tirar sin remilgos de aquello de “Virgencita, que me quede como estoy”. Quedarse dónde está, eso que parecía un fracaso hace 3 años, tras el descenso, viene siendo todo un logro desde entonces. Mantener la categoría es el tercer propósito consecutivo de los rojiblancos de cara al siguiente año. Se logró in extremis en 2016 en Córdoba, se hizo lo propio y de manera similar en cuanto a la oposición del rival en 2017 ante el Reus y veremos qué pasa en 2018.

Lucas Alcaraz tiene tanto trabajo como inconvenientes y problemas para lograrlo. Pero, pese a no ser un entrenador del gusto de muchos, entre los que me incluyo, sí lo considero adecuado por esa situación adversa con la que se encuentra, por el tipo de juego que practica. Ser resultadista es precisamente lo que se necesita. Pedirle que juegue bien, a estas alturas, con lo que llevamos a cuestas, sería pedir imposibles. Eso sí, que se le pida sacar petróleo de partidos en los que apenas se llega al área contraria y a la tuya entran como Pedro por su casa. Yo le pediría que traiga victorias, sea como sea. Si es como ante el Córdoba, ya digo que también me vale.

Por lo demás, Alfonso García tiene poca pinta de Melchor, Gaspar y mucho menos de Baltasar. Pero tendrá que ser los tres y hasta Papá Noel para mejorar la peor situación de plantilla que se recuerda. Por mucho que ahora se recuperen jugadores lesionados, flota en el aire la sensación de que faltan dedos en una mano para expresar las posiciones que se deberían reforzar. A saber: un delantero centro, a ser posible goleador. Caballero no ha sumado más tantos desde aquel que hizo en agosto en Tarragona, Juan Muñoz marcó el suyo cuando peor le pegó al balón e Hicham en los pocos partidos que ha podido jugar tampoco ha visto puerta.

Dos extremos, uno por cada lado, visto que ni Fidel es la sombra de aquel supuesto gran jugador que se fichó y se atisbó la temporada pasada ni Gaspar jugaría si tuviera por delante al propio Fidel u otro jugador que le hiciera sombra. Haría falta también un medio creativo, alguien que pudiera sustituir desde ya el papel del Tino Costa, que huele a chamusquina desde hace casi los mismos meses que los que le puedan quedar para volver a jugar. Y, por último, un central solvente que pueda liderar la defensa junto a Owona o Morcillo para que Joaquín juegue donde debe, como pivote.

Para acabar, no quiero ni mentar lo de Pozo. Regalarlo al Barça sería peor que no llegaran esos 4 refuerzos mínimos exigibles. No es precisamente el malagueño quien sobra en esa plantilla, muy al contrario. A él, René, algunos más de los que están y puedan venir. A ellos nos encomendamos. Y a la Patrona, claro… Feliz 2018 a todos.

One Response to Un año menos

  1. Antonio dice:

    En que quedamos?? No era la panacea,, primero el GGeneral?? Y segundo otro general pero este segundo en forma de Mago… Las soluciones vendidas comofomulas magias?? Señor Montoya; buen artículo y lo mejor de Uds,, es que no es Ud dramático y menciona lo peor..al menos queda Lucas como única,, única,, pero unicaaa,, ilusión para la afición,, todo lo demás ruina.. Dios quiera que no.. pues lo contrario,,, no hay problemasss tenemos a magos generales alfonsinos desde hace algunos años,, tiempo trabajando en los entornos maquiavélicos.. no precisamente….

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