Tarde para la ira

05/09/17. Raúl Piñeiro

Ramis había salido esa mañana en sala de prensa hablando de la necesidad de fichar a un jugador de banda derecha para apuntalar al equipo, al considerar que Nauzet es un jugador para jugar más por dentro (en la posición de Pozo). Ramis quería un futbolista con un perfil similar al que tenía Juanma Ortiz, un currante de banda derecha, para equilibrar un equipo eminentemente ofensivo.

Ese mismo día, con nocturnidad y alevosía, el club anunciaba el regreso de Verza, mediocentro. Su fichaje, nos descolocó a más de uno, aunque no podemos decir que fuera una sorpresa, ya que el contacto con el mediocentro oriolano viene de lejos. Ya Soriano quiso recuperarlo para la causa el curso pasado, en su política de repatriar o reclutar amigos (Trujillo, Corona…), pero económicamente el Levante no cedió. Tampoco lo hizo al principio del verano cuando Corona, flamante director deportivo (previo contrato firmado en tierras australianas), intentó su fichaje. Pero ello no impidió que el Almería esperara su oportunidad e hiciera los preparativos pertinentes.

Para empezar, no renovando a Borja. En un caso parecido al de Saveljich el curso anterior, el mediocentro había llegado en el mercado invernal y se convirtió en un pilar para lograr la permanencia. Al igual que el central argentino, no ha continuado en el club porque se ha preferido traer a miembros afines al Clan de la Térmica (Trujillo el año pasado, Verza este año). Además, por si fuera poco, la cantera sale damnificada. Javi Pérez era muy del agrado de Ramis, le había sorprendido durante la pretemporada (no en vano había gozado de muchos minutos durante los bolos veraniegos) y, de repente, se le rescinde el contrato. Por no hablar de la situación en la que queda Corredera, otro futbolista de calidad al que la llegada de Verza va a privar de oportunidades.

Un retorno, por tanto innecesario y que no se explica desde el punto de vista deportivo. El cabreo fue enorme el jueves, pero ya es demasiado tarde para cabrearse. Verza cerró la plantilla (no me queda otra que estar a muerte con él) y el extremo deseado no vino. El desprecio a Ramis, no obstante, es considerable…

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