¿Quiénes somos?

23/09/20. Raúl Piñeiro

El grupo gallego Siniestro Total tiene un disco recopilatorio con el nombre “¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?”, consistente en 3 CD para conmemorar los veinte años de su carrera. Con el «presente» del grupo en aquel momento (CD 1), el «pasado» (CD 2) y el «futuro» (CD 3). En estos tiempos de redes sociales estoy comprobando, con preocupación, como un buen sector de la afición del Almería parece haber olvidado nuestros orígenes y nuestras penurias. Se han puesto el traje de equipo rico, y el desdén con el que hablan con otras aficiones (que también se las traen) y el inconformismo que demuestran con el devenir del equipo (se pide el cese del entrenador José Gomes por una pretemporada estéril con una plantilla que aún ha de cambiar mucho).

Hemos llegado hasta tal punto que parece que si no fichajes a Mbappe o Messi, el mercado es un fracaso. Leía el otro día, con estupor, como a algún aficionado no le parecía que Borja Mayoral, delantero del Real Madrid, fuera una bomba, a pesar de que suena para el Valencia y varios equipos italianos. Ojo, no sé si Mayoral está ni tan siquiera en la lista de El Assy, pero sirva como un ejemplo de los aires de grandeza que algunos se dan. Hace unos días comentaba en Twitter que la nueva propiedad puede haber traído ambición y tener aires de grandeza, pero la afición no puede olvidar las penurias que hemos pasado hasta hace bien poco.

¿Quiénes somos? Un club de una ciudad donde el equipo representativo ha desaparecido más veces. ¿De dónde venimos? Venimos de las catacumbas del fútbol, de malvivir en Segunda B y Tercera y de ver como Alfonso García, que nos devolvió a Primera y consolidó en la LFP, dilapidaba su legado, con serios riesgos de descenso y hasta desaparición a corto plazo. ¿A dónde vamos? No lo sabemos, ni lo podemos saber. No creo que nuestro Jeque sea comparable al del Málaga, por motivos que ya he explicado alguna vez, ni tampoco pienso que todo sea perfecto. Pero he recuperado una ilusión que tenía perdida y me conformo con disfrutar del momento, pero sin perder la humildad, ni olvidar nuestra historia…

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