Nauzet Alemán a debate

14/08/17. Manolo Serrano

La reciente incorporación de Nauzet Alemán a las filas rojiblancas ha abierto dos debates entre los aficionados de la UDA, el primero de ellos sobre si la inactividad del jugador, a sus 32 años, sería motivo suficiente para haber buscado, pese a su contrastada calidad y experiencia en la categoría, otra opción de mercado; la segunda controversia enfrenta a quienes defienden que un jugador con alguna mancha por indisciplina en su historial, no son bienvenidos en Almería, por contra, están los que no miran más allá de sus resultados deportivos, sin importarles lo que los jugadores hagan en sus vidas privadas.

Partimos de que nadie tiene la razón absoluta, y en estos temas muchísimo menos, pues hay casos para todos los gustos, jugadores que parecían venir de vuelta y siguen siendo competitivos al 100% y otros que tan solo quieren asegurar su retiro en el primer club que les proponga un buen contrato. Respecto a la inactividad y la edad tenemos el mejor de los ejemplos en el propio Almería, Marco Motta es un futbolista de una talla que la UD Almería jamás podría haberse permitido en segunda división, si no fuera por las circunstancias que llevaron al italiano a ofrecerse en diciembre a precio de saldo. Su rendimiento y entrega han fulminado a quienes dudaron en su momento del lateral que tiene solo un año menos que Nauzet.

Borja Fernández, a sus 36 años, es otro claro ejemplo de compromiso, el centrocampista que llegara también en el pasado mercado invernal, tiró del Almería en los peores momentos y contribuyó en gran parte a la salvación de los de Ramis. O el de Kalu Uche, cuya segunda y tercera etapa en el Almería vinieron precedidas de largos periodos de inactividad y sin pretemporada, pues se incorporó en ambos casos en el mercado invernal.

En cuanto al aspecto disciplinario son innumerables los casos de jugadores de grandes equipos que se han visto envueltos en alguna polémica, y no por ello han dejado de ser jugadores top dentro del terreno de juego. También son muchos los que no terminan de centrarse y triunfar en el fútbol por llevar una vida desordenada. Valga como ejemplo Thievy, un jugador de condiciones físicas y técnicas destacables e indiscutibles que no termina de dar en ningún equipo todo lo que realmente pudiera. Otro sonado, el de Suso, que no dio señales de vida en el entrenamiento posterior a su cumpleaños, pero aportó mucha calidad a lo largo de la temporada a un equipo que se salvó pese a ir muy justito en primera.

En definitiva, no se puede dar ni quitar la razón a quienes defienden una postura u otra. Será el propio jugador el que hable en el terreno de juego y la afición la que dicte sentencia sobre su rendimiento. Calidad y experiencia, como he dicho al principio, le sobran, ahora la pelota está en su tejado, en el de un Nauzet Alemán, que tiene un año para ganarse el respeto y el cariño de la habitualmente generosa afición rojiblanca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *