Memorias rojiblancas: Suso, talento a raudales

08/05/2020 Aarón Martínez

El ascenso a Primera División en el 2013 coincidió con la marcha de Javi García. El nuevo equipo de Francisco afrontaba una campaña que se antojaba complicada, con una plantilla limitada (como poco). La estrella de ese equipo era el fichaje de ese verano. Un chico gaditano de 19 años que venía de un grande de Europa, el Liverpool. El desequilibrio y el desborde que se perdió con Iago Falqué se recuperaba con Suso. La ilusión estaba puesta en esta joven promesa que apuntaba maneras desde sus primeros minutos.

Lo cierto es que los primeros partidos de aquel año no fueron nada buenos. Hasta la victoria en Mestalla, el rumbo del equipo fue nefasto. A partir de este momento, el Almería fue al alza. El problema venía en los partidos en los que el equipo no marchaba bien. El talento de Suso no era suficiente en muchos momentos, siendo una misión imposible conectar al equipo.

Además, la polémica rodeó al futbolista en su estancia en Almería. El día que saltó todo fue el 19 de noviembre, con su ausencia en el entrenamiento. Era el día de su cumpleaños, y se rumoreó mucho con una salida nocturna del atacante. Rumorología aparte, desde ese día se le tachó de poco profesional hasta el final de temporada. La etiqueta la llevó hasta el último día contra el Athletic de Bilbao.

No obstante, es cierto que jugó mucho (35 partidos), anotando tres goles, los cuales merecen ser recordados. El primero, contra el Levante en casa, es un zurdazo desde la frontal que supera a Keylor Navas. El segundo, en Balaídos, adelantó al Almería como visitante, pero acabaría perdiendo el partido. Y el último, aunque más importante, el gol de la victoria en el estadio del Espanyol. Una falta decisiva que cambia la dinámica del equipo en el último tramo de la liga, con la aparición de Fran Vélez ese mismo día.

En conclusión, la sensación con el paso del tiempo es que se le pidió mucho a un jugador de tan corta edad, además de los errores que pudo cometer fuera del campo. La polémica le siguió, pero en el campo quizás no rindió en base a la expectación que provocó. Por unas cosas o por otras, el recuerdo que causa Suso es contradictorio, con dos tendencias opuestas. Están aquellas que lo consideran un jugadorazo, y otros que lo consideran un fracaso. Disparidad de comentarios, pero un talento a raudales. Para lo bueno, y para lo malo.

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