Memorias Rojiblancas: Miguel Ángel Corona, el mago

19/07/19. Aarón Martínez

Hemos hablado de grandes jugadores de la UD Almería en esta sección, como José Ortiz, Fernando Soriano o Diego Alves. Pero un nombre siempre me rondaba en la cabeza a la hora de hablar de futbolistas. Un mediocentro con 333 partidos en el club (2º en la historia), más partidos en Primera División (168) y once temporadas de rojiblanco. Miguel Ángel Corona.

Talavera. El lugar donde empezó todo. Ese crío que iba creciendo y descubriendo sus habilidades con el balón. Viajes a Madrid y a la antigua ciudad deportiva de la Castellana. Allí coincidió con Iker Casillas, el cual le puso de mote “Monchito” por su pelo rapado. El fútbol y sus virajes. El Real Zaragoza se lleva a unas de las mayores promesas del filial blanco y su carrera en el fútbol profesional arranca en tierras mañas.

Hasta 2004, cuando la prometedora carrera de Miguel Ángel comienza a estancarse. Cesiones y complicaciones. El talento está, la continuidad no. La confianza añorada durante años iba a llegar en Almería, lugar conocido por Corona tras su paso por el Poli Ejido. Unai Emery tenía al hombre necesario para crear todo lo que su cabeza procesaba. La táctica, las jugadas ensayadas y el juego corrían a cargo del mago de Talavera.

Los datos reflejan esto. Cuarenta partidos jugados (el que más) con seis goles. El más importante, el de la guinda del ascenso con ese tanto a la Ponferradina para cerrar una remontada y un partido para la historia. Miguel Ángel Corona fue vital en el ascenso de 2007. Y no iba a ser menos su paso por Primera División.

Vuelta a la máxima categoría del fútbol español. Se queda en Almería a pesar de tener ofertas y vuelve a guiar al equipo. Visión, calidad y capacidad de último pase. Sumaba minutos temporada tras temporada y sigue a pesar del descenso del equipo en 2011.

En Segunda División, su protagonismo aumenta y vuelve a ser fundamental en el ascenso de 2013. Javi Gracia saca todo el talento de Corona y el equipo logra el objetivo frente al Girona en casa. Si la imagen del segundo ascenso es José Ortiz, la del tercero es Corona. Dos leyendas aupadas por la gente en el Mediterráneo.

Tras este momento, dos temporadas más en Primera y dos en Segunda. Sus últimos coletazos. No obstante, en el cómputo general, un futbolista que derrochaba clase. La calidad al servicio del equipo. Mucho talento y recursos necesarios para ser un mediocentro decisivo. Un jugador con una capacidad insaciable de generar fútbol. Un prototipo de este deporte del siglo XXI marcado por un estilo que Luis Aragonés implanta en la Selección. Melena rubia al viento y sonrisa eterna. Jugón, a lo Andrés Montes.

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