Memorias rojiblancas: las pasiones se quedan en casa

10/04/2020 Aarón Martínez

Un eterno comenzar cada día. Arrancan las jornadas con la primera levantá y los pasos saliendo de la iglesia con la banda arrancando las primeras notas, como el colegiado dando inicio al encuentro. Las imágenes desfilan por las calles almerienses centrando toda la atención de la ciudad, como Ortiz con sus carreras por bandas.

La gente aplaude cada saeta que se hace en los balcones, como los goles de la Unión Deportiva. Semana Santa y futbol. Dos conceptos alejados pero cercanos. Dos pasiones, dos sentimientos, dos prismas con los que ver la vida. El sentir, el vivir. Cofradía de Estudiantes y fondo sur del estadio Juegos del Mediterráneo. Miércoles Santo y los días de partido. Un ejemplo de los miles que tenemos en la ciudad.

Y es que este coronavirus ha frenado todo, justo en el momento del año donde se celebra esta Semana Santa y llegaba el final de la liga. Los recuerdos que tenemos todos en estos días tan marcados en el calendario son de pura emoción. Cada cofradía que no puede salir a la calle es el trabajo de un año que no se va a poder plasmar. Al igual que sucede con la Semana Santa, el deporte es otro sector que se ha parado. La afición rojiblanca no puede disfrutar de su equipo cada fin de semana.

¿Qué nos queda ahora? Disfrutar. Suena incluso paradójico, pero es así. La vida nos está poniendo en una situación delicada y difícil, pero se superará. Y llegará el año que viene y la Semana Santa de 2021 será más especial que nunca. Cada uno con su Hermandad, con su pasión. Como la UDA. Dios sabrá que será del equipo el próximo marzo, Primera, Segunda, pelea por la salvación, el ascenso… Nadie lo sabe hoy, pero si algo está claro es la forma en la que lo viviremos. Al 101%. Semana Santa y fútbol. Orgullo de Almería

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