Memorias rojiblancas: la unión hace la fuerza

12/02/2020 Aarón Martínez

“Cualquier poder, si no se basa en la unión, es débil”. Esta frase del artista francés Jean de la Fontaine (siglo XVII) es extensible a la actualidad. La última modificación en el nombre del equipo de la ciudad tiene detrás una bonita historia, la cual supone un punto de inflexión para el fútbol provincial.

En primer lugar, presentemos a los protagonistas. Por un lado, el Polideportivo Almería, fundado en 1983. Por otro lado, el Almería Club de Fútbol, que inició su andadura seis años más tarde (1989). Ambos luchaban por liderar el fútbol almeriense. Esta lucha fue la responsable de la crispación en la capital por la división en el mundo futbolístico en los años noventa. El estadio veía pasar cada fin de semana a dos aficiones distintas, cuando esas gradas vieron una hinchada unida años atrás. Además, comenzaba a aparecer en la ciudad una cierta conciencia de unidad.

Por estas razones, el cambio de siglo llevó consigo un antes y después en el balompié almeriense. El 10 de enero del 2001, a través del cambio de nombre del Almería CF, se produce la “fusión” de ambos conjuntos, dando lugar a la Unión Deportiva. La realidad es que el Poli se retiró en la primera vuelta de la campaña 2000/01 por problemas financieros. Por ello, la idea de fusión no es exactamente así. El Almería CF aglutina a todos los aficionados de la capital por la desaparición del Poli Almería.

Desde la alcaldía, Santiago Martínez Cabrejas fue una de las figuras que más apoyó la unión. El anuncio oficial lo hizo desde el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Otra de las personalidades que más influyó fue Juan Rojas, leyenda del deporte local. No obstante, el cambio de nombre no conllevó la plena vinculación entre ambos clubes. Fue la noche del 28 de junio cuando se formó una Junta General de Accionistas en la que se formaliza la Unión Deportiva Almería SAD.

El primer presidente será Rogelio Hidalgo Díaz, con una base importante de consejeros del Almería CF, pero con cinco del Poli. Síntoma de los buenos pasos iniciales que estaban tomando en unos momentos no tan fáciles, en los que las rencillas podrían haber fastidiado todo.

Por fortuna, esta unión ha dejado los rencores atrás y fue la forma de mirar hacia el futuro, con una idea a medio-largo plazo. La historia ha dictaminado que esta decisión ha sido clave para todos los éxitos de la UDA en estas dos últimas décadas. El papel reconciliador fue lo que conllevó una mayor masa social para fortalecer las bases de la entidad indálica. Unionistas y almeriensistas.

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