Memorias Rojiblancas. La perfección no es siempre posible

14/02/19. Aarón Martínez

Hoy es día de partido. Una cervecita antes del encuentro con tus dos amigos camino al estadio de los Juegos del Mediterráneo. Al entrar, tres guardias parados en el torno que te cachean. Bajas las escaleras y cuatro niños corriendo por el fondo. Buscas tu asiento en la grada y tienes que utilizar cinco pañuelos para limpiar el asiento. Viendo el calentamiento, hasta en seis ocasiones le tienes que recordar a tu colega como se llama el central argentino tan alto. Un partido disputado, como los que ocurren normalmente en Segunda, con siete ocasiones claras del equipo. Muchos nervios, ocho años menos con duelos como éste. Menos mal que marca el nueve del Almería y acabamos con un partido de diez.

Esto es lo que esperamos cada fin de semana que hay partido en casa. El esquema básico del antes, durante y después del choque del equipo. Claro, esto en el mejor de los casos. Porque hay en ocasiones que no todo es tan bonito y perfecto como esto.

El partido de Memorias Rojiblancas de hoy va a ser un Almería – Osasuna de dieciseisavos de Copa del Rey. Para situar un poco al lector. Un 13 de diciembre con un frío del copón y menos de mil personas en el campo. Gradas desiertas y unos cientos de valientes a ver un partido de suplentes de un equipo de Primera y otro de Segunda. En Hollywood han hecho historias menos tristes que esta.

Lo mejor para llevar ese frío helado es el baño que nos metieron en ese partido. Se pusieron 0-3 en el marcador y solo lo pudo maquillar un gol de Marcelo Silva. Además, para aumentar el desánimo general, el Almería sufrió aquella noche dos expulsiones y acabó el partido con dos menos. Lo que viene siendo un partido disfrutón, como diría Guille Gimenez.

Cuando recordamos un partido malo, feo y horroroso como espectadores mi padre y yo, siempre se nos viene a la mente ese encuentro de finales de 2011. Lo mejor de esto es tomárselo con humor. Como todo en la vida.

(Imagen de Diario de Almería).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *