Memorias rojiblancas: Juanma Ortiz, el arte del trabajo

06/03/2020 Aarón Martínez

La historia de hoy trata sobre un jugador que no es el más técnico, ni el más goleador, ni siquiera el que más talento ha tenido, pero posee una cosa esencial en el fútbol: trabajo. Juanma Ortiz comenzó en el mundo del fútbol en su ciudad natal, Alicante. Pronto despertó el interés de un grande como el Atlético de Madrid. Su debut en el equipo madrileño tuvo lugar en la 2001/02 en Segunda.

La poca continuidad en el conjunto colchonero y su cesión a Osasuna, cuya regularidad fue escasa, le llevaron al Poli Ejido. En la 2006/07 fue el mejor del plantel ejidense, lo que lo llevó al Almería recién ascendido. En la capital de la provincia andaluza, encontró esa estabilidad que buscaba durante toda su carrera. En los datos encontramos que fue el jugador más estable en aquellos años, siendo el primero en lograr los cien partidos en Primera con la elástica rojiblanca.

Jugar mucho es la evidencia de que ese esfuerzo era una constante. Juanma Ortiz era un jugador cuyo trabajo estaba por encima de su figura individual. El colectivo era lo más importante. Su labor en la banda derecha como interior era importante para los esquemas de los entrenadores que pasaron por Almería. El juego que ejecutaba junto a Bruno Saltor primero, y posteriormente con Michel Macedo, fue vital en la etapa de Primera División.

Su polivalencia le llevaron a jugar también de mediapunta, interior izquierdo y en ambos laterales. La sorpresa cuando Lillo lo situó en la izquierda no fue menor. Desde esa posición logra uno de los mejores goles que se han marcado en el Mediterráneo. En la última jornada de liga de la 2009/10 contra el Sevilla, Ortiz conectó un derechazo hacia el palo largo que desencajó por completo a Palop.

El futbolista alicantino está los cuatros años completos de Primera. Tras el descenso, se marcha al Rangers. El paso de Ortiz por la ciudad almeriense tiene una última etapa, jugando media temporada tras ese paso por Escocia. No logra ascender con Alcaraz y Vigo en el banquillo, pero se marcha como parte de la historia del club.

151 partidos en sus cuatro temporadas y media (13º de la historia), de los cuales 126 son en Primera (cuarto con más partidos). Además, suma 16 goles en toda su etapa en el club indálico. En resumen, un jugador sin el cual no se puede entender muchos de los mejores momentos en la mejor época del Almería. El arte del trabajo, firmado Juanma Ortiz.

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