Memorias Rojiblancas. El (casi) final

 

 

 

 

 

 

 

07/03/19. Aarón Martínez

Esta historia tiene un recorrido más allá de un partido o una temporada. Son tres años desde 2015 de desidia, de jugadores vacíos y días negros. Todo para desembocar en un partido que se tornaba dramático, agónico. Un todo o nada de manual. Noventa minutos para decidir el futuro del club.

En torno al medio millar de personas (dementes) nos embarcamos en un viaje hacia tierras gallegas de más de doce horas. Es el inicio del mes de junio. Se avecina el verano. Sin embargo, no todo es luz y color en el ambiente. La ilusión de la gente oculta un temor interno que posteriormente se expresaría en el campo.

Cuando está todo el mundo en el campo, de repente siento lo realmente importante que era ese partido. Historia viva y presente del fútbol almeriense. Todo transcurre de forma más o menos normal en la primera mitad. Noticias positivas llegaban de otros campos, por lo que la afición respira. El equipo no dependía de sí mismo para lograr el objetivo del ascenso por lo que la radio es un compañero más de asiento.

El inicio del segundo acto no es lo mejor de ese día. Ni de esa semana. Ese pitido del árbitro señalando el punto de penalti es como un puñal en el pecho. Dolor aumentado con el gol. Pie y medio en el abismo. Nervios, gritos, dolor. Brotan lágrimas en los rostros de la afición. Impotencia y reflejo de ésta la expresión desencajada de aquellos pocos que podían articular palabras. Cinco minutos que son cinco años.

Hasta que marca Fidel. Liberación. Abrazos. Felicidad. No recuerdo nada más hasta el final. Sufrimiento borrado de mi mente. Casi media hora que se harían largas, pero eliminadas de mi disco duro personal. Y el pitido final es tranquilizador. La calma aterriza en Lugo. Pausa. A pesar de todo, la decepción florece en ese momento. Se piden explicaciones que no llegan. Pero solo queda disfrutar y afrontar el segundo reto del día: la vuelta a casa. Una noche-mañana que se hace corta en mi caso.
Es un casi final. Un descenso que no se consumió por poco. Pero un final a un trienio horroroso. Este año es distinto. Un equipo nuevo que pretende borrar lo ocurrido en el pasado. El paso del infierno a la tierra. El cielo aún queda lejos.

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