Carta Abierta a Diario UDA. “Me importa un pepino”

25/04/18. Salvador Asensio

No da Alfonso García con la tecla ni a la de tres y no le quedará más remedio que darle la vuelta a la tortilla si es que quiere mantener al club en la Liga de Fútbol Profesional. El presidente no puede aspirar a ganar tiempo hasta que venga un buen postor, a cambio de que lo pierda el club. Víctima de una de sus mayores crisis deportivas, aun cuando los aficionados le perdonan toda y cada una de sus meteduras de pata y que cuando dan una de cal, entre veinte de arena, ovacionan como si hubiesen ganado la liga.

Tenga o no mayor responsabilidad en el problema, lo cierto es que la planificación deportiva es nefasta, independientemente de quienes sean los responsables de llevarla a cabo. El equipo, inmerso en ese torbellino de despropósitos, se ha acostumbrado a perder con la misma rutina que los rivales saben que le van a ganar. A la primera contrariedad, jueguen bien o mal, los rojiblancos se vencen irremediablemente para desdicha de su técnico, al que sólo le queda el consuelo de decir que sus jugadores no ponen toda la carne en el asador.

Del compromiso de los futbolistas con el entrenador no queda ninguna duda. Ahí está el nudo del asunto. Alfonso, siempre ha procurado un equipo fiel a su persona y también entregado a su libreta, alejado de cualquier sospecha, fichajes a coste cero y que acepten venir al club indálico, cosa cada día más complicada, pues jugar aquí es sinónimo de fracaso y puede representar un borrón en su carrera.

Llegados a la recta final del campeonato, el Almería vuelve a encomendarse a la patrona, a pedir el apoyo a su fiel, pasiva y poco exigente afición, y esperar que la suerte arregle el desaguisado causado por la nefasta dirección deportiva. Cuando la doctrina era impermeable a un entorno que frente al sistema anteponía la economía y cuando la alineación dependía de la austeridad, la imaginación y la creatividad no tienen sitio, tal que la presencia de jugadores de calidad, son una isla en un océano de mediocridad.

Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. Me encanta esta frase de Albert Einstein, porque refleja una circunstancia que se da con mucha frecuencia en la sociedad. Ante un determinado problema hay personas que repiten una y otra vez el mismo procedimiento para resolverlo consiguiendo nulos resultados. Por eso, dar un paso al lado no es suficiente para cambiar el mal rumbo del equipo, que ha ido acumulando tal desviación, que resulta cada vez más difícil de enderezar y parece navegar irremediablemente hacia el abismo.

De momento, la próxima batalla la tenemos el sábado en el Mediterráneo, una batalla más de una guerra que dura ya cinco años, en la que cientos de combatientes han caído por la mala estrategia del General Alfonso, incapaz de reforzarse adecuadamente, aun sabiendo el potencial bélico de los adversarios y gastando toda su energía en proteger los flancos dejando desguarnecidos el frente y la retaguardia. En otras palabras, pobres pero sin cabeza, mala fórmula para el duro campo de batalla que es el fútbol profesional.

Quizás lo mejor sería decir:
”Gracias por lo que nos has dado, y, campesino, a tus pepinos”.

Nota Aclarativa: Diario UDA, como medio que trata de poneros al día de la actualidad de la UD Almería, no se hace responsable de los contenidos No Informativos de sus publicaciones, es decir, aquellos en los que se vierten las opiniones personales de sus colaboradores o en las Cartas Abiertas al Diario de nuestros seguidores, ni se identifica necesariamente con dichas opiniones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *