Manual rojiblanco de supervivencia

01/06/18. Manolo Serrano

Este fin de semana, la vida de la UD Almería penderá de un hilo a más de 1.000 km de distancia de nuestra ciudad, en Lugo, donde también un almeriense y buen embajador de la tierra en el panorama futbolístico, como es Francisco Rodríguez Vílchez, desarrolla su humilde trabajo para seguir teniendo un hueco en el difícil mundo de los banquillos. Mientras tanto, a unos metros de éste, otro almeriense como es Fran Fernández, y de la misma barriada, del Zapillo, intentará reanimar a un conjunto al que lleva aplicando cuidados intensivos desde que entrara en parada cardiorrespiratoria el pasado domingo.

Y allá donde vaya el enfermo, como en toda buena familia, será acompañado por aquellos allegados que más sienten el estado crítico que atraviesa, su afición. El sábado serán 300 los rojiblancos desplazados hasta el Anxo Carro para asistir a un duelo que podría acabar en tragedia, aunque ni por el más mínimo asomo, ninguno de los que se meterá más de 24 horas de autocar y más de 2.000 km de carretera en esos dos días, quiere ni puede pensar que el desenlace sea distinto al de la reanimación y salvación final del paciente. 

A todos ellos, entre los que me incluyo junto a varios de mis colaboradores en Diario UDA, Rubén Rozas, José Manuel Lermos, César Vargas y Alejandro Nieto que también se desplazarán a Lugo, decirles que no olviden incluir en sus mochilas una dosis extra de esperanza, además de la bufanda y camiseta rojiblanca, como mejor complemento nutritivo a la ilusión con la que viajaremos esta noche. Tampoco estaría de más un chubasquero para las cuatro gotas que según la predicción metereológica puedan caer durante el choque, pues la grada visitante está descubierta. Y por último, a los utilleros del Almería pedirles que en sus equipajes de viaje no falte el mayor flotador que puedan encontrar, con el que evitaremos hundirnos después de tantos años viviendo con el agua al cuello.

Este es mi manual de supervivencia, con el que espero regresar a casa con tanta fatiga como satisfacción. Todo sea por nuestra UD Almería, la que tantas alegrías nos ha dado como dosis de sufrimiento nos provoca ahora. Pero es mi Almería, nuestra Almería, y como bien dice Fran Fernández, estoy convencido de que la salvaremos entre TODOS. 

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