Lucas Alcaraz no olvida

19/02/18. Manolo Serrano

Llegaba un partido de los que pueden marcar el resto de la temporada y no le tembló el pulso a Lucas Alcaraz, entrenador de la UD Almería, que llegó al equipo para salvarlo con su reconocida experiencia, ante la escasez de recursos con los que se vio en esta nueva etapa en la UDA, y sin posibilidades de gasto alguno en el mercado de invierno, donde solo se pudo acceder a jugadores cedidos y a coste prácticamente cero. 

Al técnico se le presentaba una jornada muy complicada, sobre todo por aquello de que medirse a un equipo condenado salvo milagro a la segunda b, podría venir cargado de una excesiva confianza en torno a una plantilla que ya ha dejado clara una cosa, y es que solo gana cuando juega a pleno rendimiento. Ante esta tesitura, Lucas Alcaraz quería dar un toque de atención a un jugador que ha rendido a un nivel muy alto, incluso sorprendente cuando recaló en el equipo. Hablamos de Nano, el lateral malagueño no ha tenido competencia en lo que va de campeonato y eso le ha llevado a relajarse en exceso.

Si nos remontamos dos jornadas atrás, podríamos decir que el Almería perdió un punto ante el Osasuna, en un partido donde un despiste en la marca, a la salida de un córner, costó muy caro a la parroquia rojiblanca. Si algo quiere Lucas Alcaraz de su equipo, es que este no pierda nunca la intensidad ni la concentración, y ahí Nano estuvo lento, muy lento, por no decir totalmente dormido. El toque de atención no se hizo esperar, con Pervis ya recuperado de las lesiones que ha ido sufriendo, el entrenador quiso darle una oportunidad sin tener en cuenta la trascendencia de la cita, y el jugador respondió con buena nota.

Lo de Lucas el domingo fue un mensaje para navegantes, el error ante Osasuna quedó marcado en nuestras retinas porque costó una derrota, pero hay otros fallos que quedan apuntados en la libreta del míster, y que tampoco saldrán gratis a quienes los cometen. Dicen que, cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. El vecino vive en la banda contraria, y ayer casualmente no acertó a rematar un balón a un metro de la portería, y sin nadie alrededor para impedírselo. Marco Motta no las tiene todas consigo en los últimos partidos, y ese descenso de rendimiento en los laterales le está pasando factura al equipo.

Lucas, además de en el campo, también dejó otros mensajes fuera, por ejemplo en la grada donde sentó a Fidel,uno de los jugadores con más peso en la pantilla pero que no va ligado a su rendimiento en el terreno de juego; o en la rueda de prensa, donde alabó el trabajo de Juan Muñoz, que tenía pie y medio fuera hace unas semanas, y que ahora se está volviendo a ganar la confianza de un míster que no quiere relajaciones y que de memoria va muy bien y no olvida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.