Golpe de efecto

11/12/18. Raúl Piñeiro

En las próximas semanas tendremos la oportunidad de ver en los cines La Mula de Clint Eastwood, que vuelve a dirigirse a sí mismo, algo que no hacía desde Gran Torino (2008), aunque entre medias actuó en la película Golpe de efecto (2012), donde encarnaba un experimentando ojeador de béisbol.

Precisamente un golpe de efecto fue el que dio el Almería de Fran Fernández con su triunfo en el Carlos Tartiere. El Almería venía de pasar una especie de crisis en liga, con una victoria, cuatro empates y dos derrotas en 7 partidos, habiendo encadenado 4 seguidos sin ganar. La goleada encajada en Copa ante el Villarreal, demandaba una reacción inmediata de un equipo que corría el riesgo de dejarse arrastrar por las malas sensaciones que el encuentro copero dejó.

Nada más lejos de la realidad. El Almería, pese a que de nuevo salió al terreno de juego algo adormecido y muy pronto se vio por detrás en el marcador, no se dio por vencido, dando la vuelta al resultado para asegurar un triunfo balsámico, segundo como visitante, que aleja fantasmas y consolida a los almerienses en la media de la tabla, más cerca de la zona de arriba que de los puestos de descenso.

El equipo de Fran suma ya 23 puntos. Tiene 4 más de los que tenía la temporada pasada a estas alturas, aunque las sensaciones no pueden ser más distintas. Aquel Almería había tenido a Ramis, Fran interino y Lucas Alcaraz y no transmitía la fe que este equipo transmite esta temporada. La permanencia suele cifrarse en 50 puntos y, a falta de 4 jornadas para que acabe la primera vuelta, estamos a solo dos puntos de lograr la mitad del botín necesario. Los números de este Almería de Fran Fernández son números de permanencia holgada.

Un éxito, teniendo en cuenta de dónde venimos las tres últimas temporadas, en las que no solo nos hemos arrastrado por los terrenos de juego, sino que hemos sufrido de lo lindo para lograr salvarnos en la última jornada, y, sobre todo, la inacción del presidente Alfonso García, que no tiene ni la intención ni la ambición de mejorar el equipo y sigue buscando fórmulas para ahorrar aún más dinero…

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