¿El vaso medio lleno o medio vacío?

31/01/18. Rubén Rozas Jódar

Tras el empate en casa ante el CD Numancia, el equipo vuelve a los puestos de descenso tras casi dos meses sin poner el pie sobre ellos. Lucas Alcaraz decía tras el choque en rueda de prensa que no había que ponerse nerviosos por haber caído ahora en descenso, que lo importante es acabar la competición doméstica fuera de éste. Tiene parte de razón el granadino, lo fundamental es concluir la temporada fuera de la zona roja, aunque en el resto de jornadas se esté metido en el barro, es una obviedad. Lo que está claro es que a todos nos gustaría estar lejos de éstos desde el primer momento, se vive con menos presión.

No obstante, es normal que exista cierta preocupación porque estar en los últimos puestos siempre es para reflexionar. La preocupación va aún a más cuando el equipo no realiza ni un mísero tiro entre los tres palos durante los 90 minutos. La última vez que la UDA anotó más de un tanto en un mismo partido fue en la visita al Nuevo Los Cármenes, ya sabemos que este equipo no goza de demasiada puntería. Por no hablar de la de los jugadores de arriba, tan solo dos goles, cifras pésimas, entre los tres delanteros de la plantilla, antes de la llegada de Edoardo Soleri.

Por otro lado, siempre es bueno terminar el partido con la portería a cero, es innegable. Eso como es obvio te asegura puntuar, lo cual podría considerarse bueno de no encontrarse el equipo en la situación que está, aún más con los malos resultados a domicilio. La permanencia pasa como local y los rojiblancos ya han desperdiciado dos balas más. Es cierto que los de Lucas no pierden en casa desde el encuentro frente al Cádiz CF el 5 de noviembre, sin embargo, el conjunto rojiblanco acumula ya tres encuentros consecutivos sin llevarse los tres puntos, negativo en especial teniendo en cuenta que dos de ellos han sido en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Luego vendrán los arrepentimientos de turno cuando no hay vuelta atrás, en casa no se puede perdonar, sea contra el primero o contra el último de la tabla.

Motivos los hay para ser positivo o para ser pesimista, aunque quizás veamos más los negativos. ¿El vaso medio lleno o medio vacío? En Lorca habrá una nueva final que puede ser vital para el devenir del curso. Vencer o quedarse atrás.

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