El extraño caso de Ruipérez Marín

22/02/2016. Manuel Serrano

Manuel Serrano de Diario UDA

El colegiado se inventa con la UD Almería su propio reglamento, ya lo hizo ante el Numancia y ahora la vuelve a liar ante el Alavés.

No seré yo quien ponga en tela de juicio la honradez del árbitro del colegio manchego, Ruipérez Marín, tan solo me voy a ceñir a evaluar su trabajo, aquel por el que le pagan, y muy bien por cierto. Ni que decir tiene, que el colegiado sanciona siempre aquello que bajo su criterio es punible de infracción, lo realmente curioso es que cuando el Almería está de por medio, algo extraño ocurre que hace que Ruipérez se invente su particular reglamento, curiosamente en contra de los intereses unionistas.

Para demostrárselo nos vamos a remontar a los dos únicos partidos que ha arbitrado a la UD Almería, el primero de ellos ante el Numancia, y que hasta el minuto 95 vencían los rojiblancos por la mínima, dirigidos entonces por Joan Carrillo. Después de que el colegiado añadiera cuatro minutos de prolongación, se da la circunstancia de que con el cronómetro apunto de marcar los 94 minutos, el Numancia dispone de una contra que intenta frenar el Almería con un falta fuera del área, sin embargo el atacante visitante pasa el esférico a un compañero que sigue la jugada y que acaba, al cabo de un rato, con Casto despejando el peligro.

Es entonces cuando Ruipérez Marín decide hacer una nueva interpretación de la Ley de la Ventaja, sancionando mucho después de que se produjera la infracción, y una vez acabó la jugada y el peligro, una fatídica falta que acabó suponiendo, en el minuto 95, el gol del empate del Numancia. Algún jugador del Almería llegó a asegurar tras el partido, que el trencilla pidió perdón por el error cometido.

El pasado fin de semana se volvió a repetir la historia, ante el Alavés se produjo una inédita expulsión de un jugador, en este caso Quique, obligado por el colegiado a abandonar el campo, cuando el técnico rojiblanco había decidido cambiar al futbolista que en principio iba a ser sustituido, por haberse lesionado justo en ese momento Fatau. Al árbitro no le sentó bien lo que él interpretó como pérdida de tiempo y, en lugar de sancionar al delegado almeriense que en ese caso es el responsable de que se realice correctamente el cambio, decide sacar la segunda amarilla a Quique para dejar con diez al Almería.

Muy curiosa la forma de aplicar el reglamento de este colegiado, al menos en los dos casos explicados, con su propia interpretacion del reglamento y que han costado muy caro al Almería. Dos semanas antes ocurrió la misma circunstancia ante el Osasuna y el colegiado de ese encuentro entendió sin ningún tipo de problema ni sanción, que se cambiara al jugador a sustituir, por lesionarse Morcillo en el mismo momento en el que iba a salir Dubarbier. Después el árbitro tiene la potestad de añadir cuanto tiempo estime oportuno sin necesidad de mostrar ninguna cartulina, y mucho menos a los jugadores que no son los culpables de ese supuesto intento de perder tiempo.

Y repito que no es cuestión de honradez, el señor Ruipérez Marín debe de tratar de hacer cumplir el reglamento establecido a todos por igual y no de inventarse aplicaciones cada vez que lo desee. En el caso de que no sea capaz de llevar estas premisas a cabo, queda más que demostrado que no tiene nivel para dirigir partidos de esta índole, pues no hay que olvidar que la Liga Adelante es Profesional, y requiere colegiados preparados y formados para no hacer el ridículo en tan básicas reglas del juego.

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