Desde la Puerta de Purchena. Fuera fantasmas

11/12/18. Elias Paredes

Me consta que ya nadie daba un duro por este equipo, los nubarrones, después del correctivo sufrido en Villarreal empezaban a aflorar en redes sociales, en tertulias de bar y en esos grupos que nos creamos un colectivo con similares afinidades para comentar y cotillear sobre esto y aquello, sobre la falta de picardía de Fran en gestionar algunas fases de los partidos o sobre lo que pinta un central que no está ni para jugar un partido de solteros contra casados y que ahí está, con la nómina más alta del vestuario y al que no se lo quitan ni con agua hirviendo, todavía en algún medio local, alguno de los que hablan y escriben, dicen que hay que “protegerlo”, si por mi fuera lo tendría tan protegido que ni lo sacaría de su casa.

Pero vayamos a lo visto ayer tarde en el Carlos Tartiere de Oviedo y saquemos conclusiones. Hay una cosa que está clarísima, como salgas con la torrija cualquiera te gana y a este Almería de mi alma hay que darle un golpe para que reaccione, ¿cuántas veces ha superado un resultado adverso?, varias ¿verdad? Pues entonces hay una conclusión clara: INTENSIDAD DESDE EL PITIDO INICIAL. Está claro que una posición cómoda en mitad de la tabla hace que el jugador se relaje, yo diría que es hasta humano que así sea, pero esta categoría está tan igualada que el más tonto hace relojes de madera y en un par de partidos mirando a las nubes te hunde donde está prohibido ni siquiera asomarse.

Y ya, refiriéndome a esos agoreros que vaticinaban una goleada en tierras asturianas, les sigo diciendo que hay que confiar en este equipo, que cuando se dejan el alma en cada partido es muy difícil superarlos y también quiero dejarle un mensaje a Fran, y es que al aficionado almeriensista hay que engancharlo para la causa a base de que veamos al equipo con ganas e ilusión, lo que no soportamos es la apatía. La entrega y el sacrificio de los jugadores es lo que más valoramos, independientemente del resultado, así somos y así moriremos.

Hay quien mira para arriba, yo suelo mirar también, pero de reojo miro que estamos a 7 puntos del infierno y a 27 de la salvación y con 24 jornadas todavía por delante y eso me levanta el ánimo.

También me gustaría pedirle a Papá Nöel un 9 que nos hace falta como el comer, pero creo que este no está por la labor y pasará de largo aunque se haya reservado dinero del límite salarial impuesto por la LFP para este menester, y de que la Dirección deportiva se haya metido en el cuerpo miles de Km. para seguir a un joven jugador de la 2ª división B y al que su equipo de origen lo dejaría marchar por una cantidad bastante asequible y asumible en el presupuesto, pero no solo no quiere traer a nadie sino que ya tiene previsto ceder a algún jugador del primer equipo para aligerar la nómina del vestuario, cosa que veo bien, porque está bien darle los minutos de los que aquí no disfruta en un equipo con aspiraciones a un jugador con proyección y que el año pasado estaba en el filial, pero a cambio debería de proporcionarle al equipo esa guinda que todo el mundo, por muy ciego que esté, sabe que necesita imperiosamente, pero todo esto demuestra la falta de sensibilidad, ilusión y empatía que tiene el citado Papa Nöel con agradar al aficionado y si es lo tocante a invertir ya son palabras mayores, en fin me alegraría que mis augurios y conjeturas sean sólo eso. CONJETURAS.

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