Cuidar las redes sociales

07/07/19. César Vargas / @_CesarVargas

Hace poco, en la semana previa al choque entre Las Palmas y Almería de principios de junio, uno de mis mejores amigos, periodista en la ciudad canaria, me mandó un WhatsApp. Estaba intentando encontrar la rueda de prensa de Fran Fernández y dio con el canal de YouTube de la UD Almería. “Yo, que cada semana entro en los canales de todos los rivales de Las Palmas, creo que el del Almería es el peor de la categoría”, me comentó, rotundo. Con poco más de 1.600 suscriptores, este espacio apenas genera contenido. El club se limita a subir las ruedas de prensa y poco más. Ahora, además, están colgados los vídeos de la campaña de abonos, lo cual otorga algo más de riqueza a este pobre espacio.

Ni un solo juego con los futbolistas. Tampoco vídeos del entrenamiento. Ni siquiera algún fragmento de los viajes desde dentro del bus para que podamos ver de cerca cómo vive un jugador esos trayectos. YouTube es una herramienta inmejorable para naturalizar la figura del futbolista, y así lo emplean la mayoría de clubes. La UDA no.

Las redes sociales rojiblancas dejan que desear. Instagram se nutre muchas veces de fotos en mala calidad o de montajes sencillos que denotan excesiva dejadez para un club profesional que debería tener en plantilla a un fotógrafo y a un diseñador de primer nivel. En Twitter apenas se observan iniciativas de interés para interactuar con la gente, más allá del manido F5 antes de anunciar un fichaje, una técnica original en su día, pero que ya se repite. Sin hablar de Facebook, donde apenas se genera contenido diferente. Además, por algún motivo, la entidad comete ilógicos errores ortográficos, como el uso indiscriminado de mayúsculas en un sinfín de palabras que no las llevan, como club, afición, temporada o míster, por poner algunos ejemplos.

La campaña de abonos, entretenida y trabajada, es un paso adelante, pero el Almería sigue muy verde en sus distintas plataformas online. Profesionalizar un club incluye, también, las redes sociales, y es que hoy en día apenas quedan personas que no accedan a ellas. No es ninguna tontería.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.