Crónica. El Almería se hace fuerte en Oviedo

08/12/18. Miguel Cano

Real Oviedo 1-2 UD Almería

Los rojiblancos reaccionaron rápidamente al tempranero gol de Mossa con los tantos de Corpas y Juan Carlos Real.

El partido fue muy abierto hasta el ecuador de la primera parte, pero se fue descafeinando y ambas escuadras cuidaron mejor sus defensas.

La expulsión de Javi Hernández en el minuto 67 fue una losa demasiado pesada para los locales.

La UD Almería visitaba esta tarde noche de sábado Oviedo en busca de una nueva victoria. Cuatro partidos sin ganar en liga y su humillante derrota en el partido de vuelta de Copa lo obligaban a mostrar reacción en el día de hoy. Los ovetenses habían ganado sus dos últimos partidos en casa venía de sumar en sus últimos tres partidos de liga. Aún así, llegaba con numerosas bajas como las de Cristián Fernández, Forlín o Joselu. Por su parte, Fran Fernández se decidía por el 4-4-2 con las novedades de Martos en el carril izquierdo y de Nano en el banquillo.

Como en Tarragona, el Almería encajó demasiado pronto. A los dos minutos, una triangulación de los locales acabó con el gol de Mossa. El valenciano empalaba con el pie derecho el buen envío de Johanesson. El Almería pagaba demasiado pronto su falta de concentración. Una falta de Real pudo empatar el partido pero más allá de esto, el Almería apenas combinaba. Un disparo tras un balón a la espalda de Romera pudo significar el 2-0. La defensa se mostraba algo dubitativa y el Oviedo hacía gala de su seguridad en el Carlos Tartiere.

El conjunto azulón buscaba los balones largos, mientras que el Almería no se encontraba. Owona y Saveljich rifaban el balón y el centro del campo era inexistente. Sin hacer prácticamente nada arriba, el Almería empató por medio de Corpas. Al cuarto de hora, un centro de Martos dejó solo a Corpas, que supo definir frente a Champagne. Los visitantes empataban así cuando peor estaban. Solo dos minutos más tarde, la reacción de los rojiblancos fue total. Juan Carlos Real estableció el 1-2 con un disparo cruzado desde la frontal en una jugada individual maravillosa. Aún así, las bandas de ambos equipos eran auténticas manjares para los carrileros.

El conjunto bermellón tomó entonces el testigo pero el partido perdió su dinamismo. Los zagueros rojiblancos conseguían así aguantar los envites de los atacantes carballones. Por primera vez en el partido, los visitantes se notaban cómodos. Los rojiblancos apostaban ahora sus ataques a la banda izquierda. Un Martos muy expeditivo ponía en aprietos a la defensa local. Mientras tanto, Yoel Bárcenas se erigía como el líder los suyos de manera que la mayoría de los ataques pasaban por sus botas.

El Oviedo apuró los últimos minutos con ataques continuados, con un Almería saliendo rápido pero desacertado en los metros finales. Todavía Ibra Baldé la tuvo en el 43´ pero llegó muy forzado al centro de un Bárcenas omnipresente. El cuadro asturiano volvió a avisar tras otro desaguisado de Romera pero perdonó Folch. Con este intento frustrado moría una primera parte que comenzó con muchos espacios pero que se fue cerrando con el paso de los minutos.

La segunda parte comenzaba con el mismo guión que el segundo ecuador de la primera mitad, por lo que los locales preferían mantener la posesión. Rioja encabezaba las contraataques rojiblancos y los centrocampistas azulones se asociaban bien pero no generaban peligro. A los diez minutos, el Almería avisaba de su potencial arriba en una de sus primeras jugadas trenzadas y sacaba su primer córner.

El Oviedo perdió parte de su porcentaje de posesión y sus rivales comenzaron a amasar algo más de balón. Aún así, el Oviedo atacaba con mayor frecuencia a través de centros laterales. La entrada de Toché a la hora del partido certificaba las intenciones de Anquela de encontrar un rematador a esos balones. Alanís perdió uno de ellos y casi propició el gol de Rioja pero su disparo fue desviado por la zaga local. Los rojiblancos no sufrían y veían cierta inseguridad en la salida de balón ovetense. Por su parte, Bárcenas y Mossa trataban de dar alegría a los ataques de un Oviedo que se veía falto de ideas.

El mando de las contras pasó a partir del 67´a Narváez y a Corpas, este primero sustituido por un activo Rioja. El mismo Mossa generaba la segunda amarilla para el Almería y una falta peligrosa para los ovetenses pero los tiradores no se encontraban demasiado atinados en el balón parado. El ritmo del choque parecía hacerse cada vez más lento y los almerienses veían sus aspiraciones cada vez más cerca. El autor del 2-0 intentaba en el 72´ recrear su gol pero su disparo fue repelido por la defensa. Justo después, Toché conseguía rematar pero tanto él como sus compañeros no conseguían rematar entre los tres palos. Todo se torció para los locales por la expulsión de Javi Hernández, que dejó a los suyos con uno menos a falta de veinticinco minutos.

Álvaro Giménez pudo cerrar el partido pero Champagne le negó el gol con una magistral parada. El El Almería no se encerraba y daba la sensación de que iba a por el tercero. El Oviedo empezó a acumular hombres en el área pero los defensores rojiblancos se alzaban como verdaderos escudos. Álvaro Giménez permitía con su trabajo tomar mucho aire a su equipo. El combate no se acentuó en exceso y el balón no pasaba demasiado tiempo en el campo del Almería.

Los cuatro minutos del descuento pasaron rápido, con un Narvaéz y Álvaro excelsos. Estos eran los faros de un equipo que lo despejaba todo. A pesar de la garra del Oviedo, sus ataques no hacían mella en un equipo con superioridad numérica. La falta de Romera en el 94´ le brindó la posibilidad pero la barrera acababa con sus sueños y confirmaba la victoria por la mínima del Almería.

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