Asumiendo la cruda realidad

18/04/18. Miguel Ángel Gutiérrez

Miren  que llevamos años sufriendo y metidos en el fango, pero seguir perteneciendo a la liga de fútbol profesional nunca había estado tan en peligro como en este curso.

Y eso que llevamos varias jornadas sin pisar los puestos de descenso y estamos dos puntos por encima faltando siete partidos, pero las sensaciones que transmite este equipo son terribles y desesperantes.

De nada vale que hagamos cuentas, de ver si este rival pincha en su próximo partido o si la salvación estará en x porque, después de los visto en el Mediterráneo, a la afición le han quitado hasta las ganas de hacer cuentas. El domingo nos fuimos del estadio asumiendo que este año, salvo milagro, no nos salva ni dios, ni la patrona, ni los santos apóstoles. Incapaces de meterle mano al peor equipo que ha pasado por aquí este año. Con tan solo dos tiros a puerta estuvo a nada de llevarse la victoria y mientras para nosotros el partido podría haber durado tres días más y no hubiéramos sido capaces de marcar un gol en jugada.

Y el problema no es de actitud. El problema es la falta de unos mínimos recursos futbolísticos que se le presupone a cualquier plantilla profesional. Ante este tipo de situaciones siempre tratamos de buscar algo positivo a lo que agarrarnos para auto convencernos de que “si se puede”. Pero tras el partido te das cuenta que no hay nada a lo que agarrarse, este déficit de tantas cosas a estas alturas no se arreglan con la actitud. Nuestros rivales dentro de sus miserias sí que tienen dónde agarrarse futbolísticamente. Solo tienen que ver un partido de cualquiera de ellos para darse cuenta.

Y aún estamos a tiempo, puntos y jornadas sobran pero las limitaciones de este equipo son tantas!!!

Por nuestra parte solo nos queda estar ahí, no pitar y seguir apoyando por si sonara la flauta. Pitándoles vamos a conseguir que fallen más todavía y que se bloqueen más aún.

Cuando acabe todo, tendremos tiempo de pitar, de mirar para el palco y gritarles, que se vayan ya.

Porque necesitamos varios golpes de suerte para cambiar esto. Es tan deprimente que nos han quitado hasta la ilusión de salvarnos!!!

 

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